Eduardo Balán y el Poder Comunitario elaboran una pieza audiovisual donde se canta «que caiga mi ley»:
Además del producto artístico, cultural y político, Balán expande la crítica en momentos cruciales donde se ventila la bandera de la democracia en riesgo. Como Poder Comunitario sostiene que hay que «producir una revolución democrática» y realiza un punteo de cuatro ejes del modelo de poder, de franquicias: «Un proyecto político grande de carácter nacional o provincial que no asuma la democratización como su corazón, como el oxígeno de su vida, se mete en un laberinto de oscuridad que tiene que ver con cuatro cosas. Y esto corre para todas las organizaciones, corre para el Movimiento Evita, corre para las centrales sindicales, corre para los frentes partidarios. Primero, tiene que buscar acuerdos en superestructuras más poderosas para sobrevivir, tiene que buscar un padrino poderoso en el status quo».
El segundo vértice, expresa Balán, es de singular presente porque se trata de la Caja. «Si vos no podés conducir en base a la democratización, tenés que conducir en base al dinero, por eso tienen que hacer caja de cualquier manera».
Como tercer elemento aparece la operación: «Quienes rechazan la democratización están obligados a conspirar, a desarmar operaciones, actuar como servicios de inteligencia, envenenando el debate político», afirma el dirigente de Poder Comunitario que concluye con el último bastión de la ingenieria que golpea a la democracia: «El cuarto punto es el más triste, estás obligado a mentirle a la militancia, haciéndole respetar las jerarquías».
Entrevista completa en Desalambrar Tv:




MÁS HISTORIAS
El Sucesor de Mariel toma altura
La Justicia ordenó el desalojo de trabajadores del complejo turístico en Chapadmalal
Kicillof: “Hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”