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Finalizada la etapa dictatorial, en la mañana del miércoles 15 de diciembre de 1983, cinco días después de la asunción de las autoridades constitucionales surgidas de las elecciones de octubre de ese año, Juan Antonio Alemán, por entonces de 30 años, vecino de Moreno y afiliado a la UCR, denunció ante el Concejo Deliberante la existencia de cuerpos de personas asesinadas, en 1976,  por fuerzas de la represión, enterradas ilegalmente en el cementerio local y que figuraban como desaparecidas.


El hecho rápidamente acaparó la atención de los medios de comunicación, locales y nacionales. 


Con precisión, Juan Alemán sostuvo en su denuncia que en el cuarto tablón del parque cuatro del cementerio existían restos humanos inhumados bajo la figura de NN, cuya cantidad alcanzaria a 25 cuerpos. En su declaración, Alemán agregaba el secuestro de por lo menos seis niños trasladados al entonces Instituto Riglos. También hizo llegar copias de su denuncia al Congreso de la Nación, al presidente del bloque de diputados de la Unión Civica Radical y a las Madres de Plaza de Mayo.


Esta fue la primera denuncia en el país de este tipo de acciones, a la que luego se agregarian otras muchas, confirmando el trágico fin de miles de hombres y mujeres.


El juez Horacio Lombardi del juzgado penal N° 2, del departamento Judicial de Mercedes, inició la causa N° 65.517 por la que se llevaron a cabo distintas acciones legales, entre ellas, la apertura de las fosas del cementerio que contenían los restos humanos y corroboraron lo denunciado por Alemán, quien por este motivo sufrió distintas amenazas.