La joven madre sigue con la mirada a su hijo que corre por la calle de tierra y cascotes. Debe puntualizar que «muchas vecinas» desean contar cómo es la tranquilidad perdida, que la noche se recorta porque la inseguridad es síntoma de encierro vecinal, pero el temor a la exposición garantiza los silencios. No hay zonas liberadas, son «territorios gobernados» por la fuerza dominante.
Estefanía conserva la calma y desarma el miedo que gobierna esa zona de Mariló. Decide comentar que el esfuerzo de su marido fue vulnerado por un «arma de fuego que le apuntó a la cabeza». El miércoles pasado al regresar del trabajo, a pocas cuadras de su vivienda, dos malvivientes le «robaron la motocicleta que está pagando«, una herramienta que le permitía llegar a su trabajo en San Martín.
Entrevista completa en Desalambrar Tv:




MÁS HISTORIAS
Paseo de la Memoria «El Manantial»
«La canasta familiar supera el 1,5 millones de pesos, el municipal cobra de bolsillo 600 mil pesos»
Se suspendió el simulacro de evacuación escolar